El día 4 de diciembre, nos dedicamos a enseñar nuestro juego a María Jesús y a nuestros compañeros, los cuales nos tenían que puntuar del 1 al 10.
Mi juego se llama "Dinotopía", nombre que viene de un libro escrito e ilustrado por James Gurney, el artista que he escogido. Conocí a este artista al leer "Luz y color", un libro suyo sobre el que hice un trabajo para esta asignatura.
Empecé dibujando el tablero, para el que me inspiré en obras de James Gurney. Luego lo pinté, y lo pegué a dos tablas de cartón piedra, que había unido previamente con cinta de carrocero para poder doblarlo. Después, plastifiqué el tablero y, para tapar el final del papel plastificado y la cinta de carrocero, puse una tela adhesiva por detrás.
A este juego, pueden jugar un máximo de 4 equipos. Las casillas, que tenían forma de huella, representaban los colores adyacentes. Las fichas, con forma de dinosaurio, eran de 4 colores (verde, azul, rojo y amarillo); cada equipo podía coger un comodín del color complementario al color de su ficha. Dependiendo del color de la casilla en la que hayas caído, hay que hacer unas pruebas u otras, que pueden ser de mímica, dibujar, palabra tabú, preguntas, recrear un color con acrílicos... En cada tarjeta se determina el número de casillas que hay que avanzar o retroceder, dependiendo de si se ha acertado o no.
Al acertar la última prueba, se consigue la moneda de Dinotopía, lo que indica que has ganado.
Junto con el tablero, las fichas, las tarjetas y las cosas para las pruebas (acrílicos, pizarra casera, rotuladores...), en la caja también hay un libro donde se puede conocer la historia de la isla y las instrucciones.
Mi juego se llama "Dinotopía", nombre que viene de un libro escrito e ilustrado por James Gurney, el artista que he escogido. Conocí a este artista al leer "Luz y color", un libro suyo sobre el que hice un trabajo para esta asignatura.
Empecé dibujando el tablero, para el que me inspiré en obras de James Gurney. Luego lo pinté, y lo pegué a dos tablas de cartón piedra, que había unido previamente con cinta de carrocero para poder doblarlo. Después, plastifiqué el tablero y, para tapar el final del papel plastificado y la cinta de carrocero, puse una tela adhesiva por detrás.
A este juego, pueden jugar un máximo de 4 equipos. Las casillas, que tenían forma de huella, representaban los colores adyacentes. Las fichas, con forma de dinosaurio, eran de 4 colores (verde, azul, rojo y amarillo); cada equipo podía coger un comodín del color complementario al color de su ficha. Dependiendo del color de la casilla en la que hayas caído, hay que hacer unas pruebas u otras, que pueden ser de mímica, dibujar, palabra tabú, preguntas, recrear un color con acrílicos... En cada tarjeta se determina el número de casillas que hay que avanzar o retroceder, dependiendo de si se ha acertado o no.
Al acertar la última prueba, se consigue la moneda de Dinotopía, lo que indica que has ganado.
Junto con el tablero, las fichas, las tarjetas y las cosas para las pruebas (acrílicos, pizarra casera, rotuladores...), en la caja también hay un libro donde se puede conocer la historia de la isla y las instrucciones.





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